Cuentos y relatos de Tomy el Ratigato, con canciones infantiles para niños gratis
TOMY EL RATIGATO CANCIONES SOBRE EL SITIO CUENTOS EXCURSIONES VIRTUALES HOME


 
 
Canciones estudiantiles
 
Muy Buen Libro

 


Cuento de la serie: "Educando a Rhodesia"
CON LOS PIES EN LA TIERRA
Autor: Oscar Mendoza Camino
 
Con los pies en la tierra se desarrolla en un patio de una casa donde Rhodesia, una niña de seis años, se columpia en uno de dos columpios que cuelgan de la rama de un frondoso árbol. Su padre, sentado en un banco, lee el periódico y de vez en cuando levanta la vista para observarla.

Al rato, Rhodesia parece aburrirse, deja el columpio y se pone a juntar tierra con las manos, con la intención de hacer un castillo como el que una vez vio construir a unos adolescentes en una playa a la que había ido en compañía de su padre quien, precisamente en este momento vuelve a levantar la vista y, al descubrir lo que hacia, la recrimina:

 

— ¡Rhodesia! ¡Deja de jugar con tierra y ven aquí!

Rhodesia obedece a su padre y se sienta en el banco junto a él, para luego de un prolongado silencio, en el cual la niña parece meditar, preguntarle:

— Papá… ¿Quién fue Adán? A lo que su padre, algo sorprendido de que su hija no conociera la historia bíblica, le replica:

— ¿Adán? Adán Fue el primer hombre que habitó la tierra, y fue creado por Dios a su imagen y semejanza.

— ¿Y cómo fue él creado? — Interroga Rhodesia con más curiosidad. A lo que el padre responde:

— Pues, después de Dios crear el cielo, la tierra, el mar, los ríos, los árboles, los animales y otras muchas cosas, penzó que hacía falta alguien semejante a él, por lo que, tomando un poco de barro, moldeó la figura de Adán, luego sopló sobre él y le dio aliento de vida. Entonces...

— Papá —interrumpe Rodhesia, para volver a cuestionar—. ¿De qué tú dijiste que fue hecho Adán?

— Adán fue creado del barro, Rhodesia.

— ¿Y qué es el barro?

— El barro es un tipo de tierra húmeda y rojiza, con la cual, utilizando las manos se pueden hacer diferentes figuras, tales como: perritos, caballos, vacas y todo lo que te puedas imaginar. De esta manera, como si fuera un juego, fue que Dios creó al primer hombre a su imagen y semejanza.

Al escuchar este corto relato, Rhodesia, con sagaz reflexión y distorsionando un poco las palabras de su padre, comenta para sí misma, más que para él:

— ¡Ah! Entonces, como si fuera un juego, Dios creó al hombre con tierra húme-da. —Se detiene pensativa, y luego sorprende a su padre con la siguiente pregunta—: Papá ¿Mi hermanito también fue creado a la imagen y semejanza de Dios?

— ¡Claro! Rhodesia, todos los seres humanos fuimos creados a la imagen y semejanza de Dios —Responde el padre con ligereza. A lo que Rhodesia le increpa con un hábil cuestionamiento:

— Y si fuimos creado por Dios a su imagen y semejanza ¿Porqué él puede jugar con tierra, y a mí tú no me dejas?

— Escucha Rhodesia. Esas son cosas que no te puedo explicar en este momento —la amonesta su padre—, pero tú no debes jugar con tierra, y tendré que castigarte si lo haces.

Rhodesia reflexiona nuevamente para sí misma, pero en voz alta:

— Ahora tampoco puedo jugar con mi hermanito…

— ¿Porqué dices que no puedes jugar con tu hermanito? —Le pregunta con curiosidad su padre, a lo que Rhodesia, encogiéndose de hombros, responde con timidez:

— Pues… como él fue hecho de tierra.

— Rhodesia. —Intenta corregirla su padre—. Escucha bien: Dios hizo a Adán de la tierra, pero a tu hermanito y a ti los trajo la cigüeña.

Rhodesia guarda silencio por varios segundos y, cuando parecía que la conversación entre padre e hija se daba por terminada, ella le hace una intrigante pregunta:

— Papá ¿Porqué tu eres rubio, y yo tengo el pelo negro?

— Será porque saliste a tu madre. — Le responde su padre distraído, mientras de nuevo intenta concentrarse en leer el periódico.

— ¿A mi mamá? — cuestiona a su padre, con signo de sorpresa, parándose del banco y, mientras a pasos lentos se dirige a la casa, lanza una pregunta al aire sin esperar respuesta—: ¿y porqué no salí a la cigüeña?... ¿Ah?

 
 
Regresar a Cuentos    
       
 
 
 
 
 
© 2007 - 2013 Aventuras Infantiles (Oscar Mendoza Camino) gerencia@aventurasinfantiles.com 809-448-2460